Paqqueleros
Burning

Monologuista y jugador. Mucho más Burning antes que ahora. Después de todos estos años ha conseguido algo de temple. Además, ha perfeccionado mucho su técnica y las bolash que antes enviaba a Kamchatka, ahora son impactos directos a sus rivales, convirtiendo así el fallo en punto a favor. Un zorro. Escondido tras sus continuas bromas y chascarrillos, El Tatuador obsequia a todos sus rivales con dos o tres llepazos por partido. En ocasiones, también a su pareja. “Ostras!, lo siento de verdad!, apuntaba a la valla, de verdad!!”, son sus palabras tras cada pelotazo, girándose acto seguido, caminar a pasitos cortos agachando la cabeza y llevándose la pelota a la boca para intentar tapar una risa from ear to ear. Todos tenemos un tatoo con su firma. Y éstos no se van.